sábado, 14 de abril de 2012

Taller ORTOGRAFÍA (1) 2012

LA IMPORTANCIA SOCIAL DE LA ORTOGRAFÍA

La ortografía es compañera inseparable de la escritura, así como de la lectura, ya que para descifrar lo escrito es preciso conocer el código ortográfico. El conocimiento y el dominio de la ortografía resultan imprescindibles para asegurar la correcta comunicación escrita entre los hablantes de una misma lengua, al garantizar la adecuada creación e interpretación de textos escritos. No es un simple adorno, sino condición necesaria para el completo desarrollo de la persona, como individuo y como ser anclado en la sociedad, en la medida en que la escritura es hoy fundamenta] como soporte del conocimiento y como instrumento de comunicación. La ortografía ocupa así un lugar esencial en el sistema educativo, puesto que es indisociable de la adquisición de las destrezas básicas de la lectura y la escritura, indispensables en la formación elemental de todo ciudadano.

La ortografía es, además, un bien social porque, mediante su concurso, las lenguas alcanzan la máxima expresión de una unidad que se extiende por encima de todas las variaciones geográficas, sociales y situacionales. Gracias a la existencia de una ortografía común leemos los textos de autores de muy diversas áreas geográficas como si tuvieran una misma voz. La unidad ortográfica constituye, pues, el soporte más visible del sentimiento de comunidad lingüística y cultural entre países que se expresan en una misma lengua y, en dimensiones que no son difíciles de imaginar, facilita las relaciones sociales, políticas y económicas.

Por todo ello, las sociedades, que comprenden las profundas repercusiones de la adecuada alfabetización de todos sus miembros, conceden a la ortografía una importancia singular, y su correcto dominio se halla asociado a connotaciones positivas. Es la propia sociedad la que recompensa a quienes dominan esta disciplina con una buena imagen social y profesional. Y, en el lado opuesto, es también la sociedad la que valora como faltas los errores ortográficos y quien sanciona a las personas que muestran una ortografía deficiente con juicios que afectan a su imagen y que pueden restringir su promoción académica y profesional. (Ortografía, RAE, © 2010)

Las lenguas son sistemas o códigos de representación y de comunicación esencialmente orales. El habla es una capacidad innata y universal del ser humano (que debe ser desarrollada: a partir de la capacidad, al individuo se le impone la lengua).

La escritura es un sistema simbólico y comunicativo de manera gráfica, tiene por objeto representar sobre soporte estable los mensajes y los textos. La comunicación escrita es un fenómeno cultural, restringido.

2.1.3 FUNCIONES DEL ACENTO PROSÓDICO

De las características antes enumeradas que definen el acento en español se siguen las funciones que este rasgo prosódico desempeña en nuestro idioma:

a) Función contrastiva. Se realiza en el interior de la cadena hablada y
permite establecer un contraste o diferenciación entre unidades lin­
güísticas acentuadas e inacentuadas, sea entre sílabas (por ejemplo,
entre la sílaba tónica rá- frente a las átonas -pi- y -do en la palabra
RÁpido), sea entre palabras (por ejemplo, entre la forma verbal con
acento prosódico como, del verbo comer, y la conjunción como, pro­
nunciada sin acento en el enunciado DuERmo tan bien como como).

b) Función distintiva. Se manifiesta dentro del conjunto de palabras
que integran el léxico del idioma, y es consecuencia del carácter
variable y no condicionado de la posición del acento en español.
Permite diferenciar palabras que solo se distinguen fónicamente
entre sí por la presencia o ausencia de tonicidad (así, la forma ver­
bal dé, que se pronuncia con acento prosódico, se distingue de la
preposición de, que carece de él) o, en palabras con-acento prosó­
dico, por la posición que ocupa en ellas la sílaba acentuada (el sus­
tantivo canto se distingue de la forma verbal cantó porque en CANto
la sílaba acentuada es la penúltima y, en canró, la última).

c) Función culminativa. Esta función se pone de manifiesto en la ca­
dena hablada y es la que permite percibir los diferentes grupos acen­
tuales que componen el discurso. Estos grupos acentuales están
constituidos siempre por una sílaba tónica y las sílabas átonas de su
entorno que se apoyan en ella, y que pueden formar parte o no de la
misma palabra; así, en un enunciado como Si te acuERdas, \ DÍselo
existen dos grupos acentuales: en el primero, Si te acuERdas, las sí­
labas átonas sí, te, a- y -das se pronuncian apoyadas en la sílaba tó­
nica -cuer-; y en el segundo, DÍselo, las sílabas átonas -se- y -lo se
apoyan en la sílaba tónica dí-.

Las características y funciones del rasgo prosódico acentual en es­pañol explican por qué nuestra ortografía ha considerado pertinente y útil establecer un sistema de reglas que indique de forma inequívoca la presen­cia y la posición del acento en todas las palabras prosódicamente acentua­das que integran su léxico, a diferencia de lo que ocurre en otras lenguas. (Ortografía, RAE, © 2010)

Trabajaremos a partir del concepto PALABRA: elemento lingüístico con significación. Pueden ser individualizadas en virtud de uno de sus caracteres más relevantes: la separabilidad: posibilidad de aislarse unas de otras dentro del discurso por una pausa virtual y en la escritura, por una separación en los enlaces de los grafemas que la constituyen.

Las palabras pueden tener una o más sílabas

El grupo fónico (palabra) se halla organizado en sílabas, unidades rítmicas en español, constituidas por uno o más segmentos (uno o varios fonemas: la agrupación máxima en español es seis (6): a-griáis)

Por su función silábica, los sonidos españoles se clasifican en dos grupos. Es vocálico el que puede constituir por sí solo una sílaba; consonántico el que carece de esta propiedad. Toda sílaba armada por más de un segmento (fonema) contiene por lo menos uno vocálico. Al carácter vocálico o consonántico acompañan determinados rasgos articulatorios.

La articulación de las consonantes impide momentáneamente la salida por la boca del aire expulsado por los pulmones, o bien opone cierta resistencia a esa salida, de tal manera que el aire espirado, al atravesar la zona articulatoria, produce fricciones más o menos perceptibles. En la articulación de las vocales, los órganos adoptan posiciones más abiertas. El aire sale por la boca, después de atravesar la zona de articulación, sin producir roces apreciables. En condiciones iguales de audición, emisión y articulación (una misma distancia entre el que habla y el que escucha, una misma intensidad espiratoria, una misma altura musical,) las vocales poseen mayor grado de perceptibilidad que las consonantes.

El elemento vocálico de la sílaba recibe el nombre de cima.

La cima puede ser simple o compuesta. Es simple la que contiene una sola vocal, compuesta la que está formada por un grupo de dos o tres vocales. En la cima compuesta, la vocal de mayor perceptibilidad se denomina núcleo o vocal silábica. La vocal o las dos vocales no silábicas se llaman vocales satélites o marginales y poseen especiales caracteres articulatorios. En la cima simple, la vocal es siempre silábica.

La sílaba puede constar solamente de cima, simple o compuesta. Pueden aparecer también en la sílaba sonidos consonánticos precediendo o siguiendo a la cima o las dos cosas a la vez. La consonante o el grupo de consonantes que precede a la cima se denominan cabeza, la consonante o el grupo de consonantes que sigue a la cima se denomina coda. En este último caso decimos también que la sílaba es cerrada o trabada. Cuando no existe coda decimos también que la sílaba es abierta. Es la denominación tradicional. De los sonidos contiguos que pertenecen a una misma sílaba decimos que son monosilábicos o tautosilábicos; o que se hallan en grupo o en posición monosilábica o tautosilábica. Si pertenecen a sílabas contiguas, es decir, si se hallan a uno y otro lado de la frontera silábica, decimos que son disilábicos o heterosilábicos o que se hallan en grupo o en posición disilábica o heterosilábica.

El acento de intensidad tiene en español dos grados: máximo y mínimo. El acento de intensidad máxima es el que denominamos usualmente acento y el que aparece marcado en la escritura, aunque no en todas sus posiciones. Acento de intensidad mínima equivale, por consiguiente, a ausencia de acento. El acento afecta a la sílaba toda, pero especialmente al núcleo. La determinación de la frontera silábica entre vocales depende, por otra parte, de la posición que ocupa el acento.

Las sílabas de una palabra se pueden separar.

Hay reglas para eso.

a) una vocal sola puede constituir sílaba: o – so

b) consonante entre dos vocales, consonante va en sílaba posterior: o – so

c) dos consonantes en situación intervocálica, ambas forman sílaba con la vocal siguiente: co – fre; tri – ple; a – pre – tar; ci – clo; a - le – gró

Excepciones: prefijos compuestos:

Sub-ra-yar, pos-ro-mán-ti-co; a-dhe-si-vo

d) tres consonantes: las dos primeras van unidas a vocal anterior, la tercera va en sílaba siguiente:

ins-tar; pers-pi-caz; es-plen-dor

e) cuatro consonantes: dos van en una sílaba y dos en la siguiente:

cons-tru-ye; abs-trac-to

f) los dígrafos van en la misma sílaba; excepción: palabras formadas por una consonante al final con otra palabra con la misma consonante al comienzo: su-per-ra-tón, in-ter-re-la-ción. OJO: si la consonate se agrega en la formación de la palabra, por necesidad fonética, no se separa: an-ti-rro-bo; ba-jo-rre-lie-be

g) vocales solas al final o comienzo de renglón: no se recomienda

h) duplicación de consonante: una en cada sílaba

EJERCICIO:

Separa en sílabas y fundamentar caso: teléfono, ocre, ladrón, atletismo, pescadería, comprador, construcción, abarrotar, boxeo, mixto, inexperto, adhesivo, sancocho, hipnosis, abstracción, azul, sílaba, esdrújula, inhumano

HIATOS NATURALES

a) Con las vocales abiertas: a, e, o.

Caer, aorta, roedor, poema, herbáceo.

b) Con vocales iguales: azahar, dehesa, chiita, cooperar, diunviro

DIPTONGOS

HIATO POR TILDE

Diptongo disuelto por la tilde: María, desvío, crío,, púa, hindúes, búho,, caída, reído, aúna, transeúnte, noúmeno

TILDE DIACRÍTICA O POR DIFERENCIACIÓN

Tú: pronombre personal (Tú no dirás nada)

Tu: pronombre posesivo (Tu examen estuvo bien)

Él: pronombre personal (Él llegará tarde) Las mayúsculas se tildan, si correspondiera.

EL: artículo (El libro de Fernando)

Mí: pronombre personal (Me lo entregó a mí)

Mi: pronombre posesivo (Olvidé mi sombrero)

Mi: sustantivo, nota musical (Empieza en mi, natural)

Sí: pronombre personal (Orgulloso de sí)

Sí: adverbio de afirmación (Sí, lo haremos)

Sí: sustantivo, aprobación, asentimiento (Triunfó el sí)

Si: conjunción, con distintos valores:

a) si lo encuentras…

b) pregúntale si viene

c) haz como si no lo supieras

d) si yo no lo sabía…

e) si será bobo…

Si: sustantivo, nota musical (La obra está en si bemol)

Té: sustantivo, planta e infusión (Posee una plantación de té; desayuna té) El plural “tés” mantiene la tilde diacrítica.

Te: pronombre, forma complementaria de pronombre personal, segunda persona (Ayer no te vi; ¿de qué te arrepientes?)

Te: sustantivo, nombre de la letra (Ese escribe con una te)

Dé: forma del verbo dar (Dé las gracias)

De: preposición (Vienen de lugares lejanos)

De: sustantivo, nombre de la letra (Borra la de)

Sé: forma del verbo ser (Sé más amable, por favor)

Sé: forma del verbo saber (Yo sé todos los cuentos)

Se: pronombre, forma complementaria de pronombre personal, de tercera persona (Luis se preparó; ¿Se lo entrego?; Solo se han visto una vez; Siempre se queja; Su casa se quemó este verano)

Se: indicador de impersonalidad (Aquí se trabaja mucho)

Se: indicador de pasiva refleja (Se hacen trajes a medida)

Más: cuantificador, puede actuar como adjetivo o como adverbio (Vive más lejos de aquí; no puedes pedir más)

Más: conjunción con valor de suma o adición (Seis más cuatro; son diez más los invitados)

Más: sustantivo (Coloque el signo de más)

Más: en locución conjuntiva: más que –sino (No escucha más que a sus padres; no escucha sino a sus padres)

Mas: conjunción adversativa, equivale a “pero” (Me creyeron, mas solo después de verle)

Aún: adverbio. Cuando se pronuncia tónica con hiato lleva tilde (No lo he visto aún; no lo he visto todavía)

Aun: adverbio. No se tilda si se pronuncia átona con diptongo (Aun los niños saben que eso no debe hacerse; hasta los niños saben…; Incluso los niños saben…)

Advertencias:

a) ti: es incorrecto escribir el pronombre personal “ti” con tilde por analogía con “mí, sí”. Aunque se trata de un monosílabo tónico, no existe ningún monosílabo átono de igual forma del que deba distinguirse, por lo tanto no tiene sentido el uso de la tilde diacrítica. (¿A ti qué te parece?; Debes hacer las cosas por ti mismo)

b) Solo: se podrá prescindir de la tilde en “solo” cuando se usa como adverbio. El adjetivo “solo” nunca se tildó. (María fue solo al cine; María fue sola al cine/Luis fue solo al cine: únicamente al cine?, o sin compañía?)

c) Pronombres demostrativos: se suprime la tilde en estos pronombres, incluso en los casos de ambigüedad: este, ese, aquel y sus variaciones en género y número.

d) Conjunción “o”: se suprime la tilde cuando se escribe entre dos cifras (¿Quieres té o café?; terminaré dentro de 3 o 4 días; escribe los signos de + o – donde corresponda)

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