jueves, 10 de mayo de 2012

Signos de puntuación determinan el amor.


Juana Teresa y Leonor
puestas de acuerdo las tres
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor
si obedecer es rigor
digo pues que amo a Teresa
no a Leonor cuya agudeza
compite consigo ufana
no aspira mi amor a Juana
que no es poca su belleza


Juana, Teresa y Leonor,
puestas de acuerdo las tres,
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor:
si obedecer es rigor,
digo pues que amo a Teresa.
No a Leonor cuya agudeza
compite consigo, ufana.
No aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.




Juana, Teresa y Leonor,
puestas de acuerdo las tres,
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es rigor
digo pues que, ¿amo a Teresa?
No.  A Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana.
No aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.

Juana, Teresa y Leonor,
puestas de acuerdo las tres,
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es rigor,
digo pues que: ¿amo a Teresa?
No. ¿A Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana?
No. Aspira mi amor a Juana,
que no es poca su belleza.



Juana, Teresa y Leonor,
puestas de acuerdo las tres,
me piden que diga cuál es
la que prefiere mi amor.
Si obedecer es rigor,
digo pues que: ¿amo a Teresa?
No. ¿A Leonor, cuya agudeza
compite consigo ufana?
No. ¿Aspira mi amor a Juana?
Que no, es poca su belleza.

Taller Ortografía 5



COMA2. Signo de puntuación (,) que indica normalmente la existencia de una pausa breve dentro de un enunciado. Se escribe pegada a la palabra o el signo que la precede y separada por un espacio de la palabra o el signo que la sigue. No siempre su presencia responde a la necesidad de realizar una pausa en la lectura y, viceversa, existen en la lectura pausas breves que no deben marcarse gráficamente mediante comas. Aunque en algunos casos el usar la coma en un determinado lugar del enunciado puede depender del gusto o de la intención de quien escribe, existen comas de presencia obligatoria en un escrito para que este pueda ser correctamente leído e interpretado.


1. USOS LINGÜÍSTICOS
1.1. Para delimitar incisos. Deben utilizarse dos comas, una delante del comienzo del inciso y otra al final. En este caso, la coma sí indica pausa y el inciso se lee en un tono más grave que el del resto del enunciado. La mayor parte de las veces puede alternar, en este uso, con la raya (→ RAYA) y con los paréntesis (→ PARÉNTESIS, 2A). Los incisos pueden ser:

1.1.1. Aposiciones explicativas: Cuando llegó Adrián, el marido de mi hermana, todo se aclaró.

1.1.2. Adjetivos explicativos pospuestos al sustantivo u oraciones adjetivas explicativas: Los soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso (se explica que los soldados estaban cansados, de ahí que se retrasaran); o La casa, que está al borde del mar, es muy luminosa (se explica que la casa de la que se habla está al borde del mar).
 Por el contrario, si el adjetivo o la oración adjetiva tienen función especificativa, no se escriben entre comas: Los soldados cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso (se especifica que, del total de los soldados, algunos, los que estaban cansados, llegaron con retraso); o La casa que está al borde del mar es muy luminosa (se especifica que, de entre todas las casas que hay en una zona determinada, se habla de la que está situada al borde del mar).


1.1.3. Expresiones u oraciones de carácter accesorio, sin vinculación sintáctica con los elementos del enunciado en el que se insertan: Tus rosquillas, ¡qué delicia!, son las mejores que he probado en mi vida; Se presentó a comer, dime tú si no es para matarlo, con diez amigotes y sin avisar.


1.1.4. Cualquier otra clase de comentario, explicación o precisión a algo dicho: Toda mi familia, incluido mi hermano, estaba de acuerdo; El buen gobernante, según sostenía un célebre político, debe estar siempre preparado para abandonar el poder.



1.2. Para separar o aislar elementos u oraciones dentro de un mismo enunciado

1.2.1. La coma separa los elementos de una enumeración, siempre que estos no sean complejos y ya contengan comas en su expresión, pues, en ese caso, se utiliza el punto y coma (→ PUNTO Y COMA, 3a): Ayer me compré dos camisas, un pantalón, una chaqueta y dos pares de zapatos.
Cuando la enumeración es completa o exhaustiva, el último elemento va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual no debe escribirse coma:

Es un chico muy reservado, estudioso y de buena familia.
No le gustan las manzanas, las peras ni los plátanos.
¿Quieres té, café o manzanilla?

Si la enumeración es incompleta y se escogen solo algunos elementos representativos, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino coma. La enumeración puede cerrarse con etcétera (o su abreviatura etc.), con puntos suspensivos (→ PUNTOS SUSPENSIVOS, 2g) o, en usos expresivos, simplemente con punto:

Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.
Estamos amueblando el salón; hemos comprado el sofá, las alfombras, la lámpara...
Todo en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio.


1.2.2. Se separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado. Al igual que en el caso anterior, si el último de los miembros va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), no se escribe coma delante de esta:

Llegué, vi, vencí.
Estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud.
No te vayas sin correr las cortinas, cerrar las ventanas, apagar la luz y echar la llave.

No obstante, existen casos en que la conjunción sí puede ir precedida de coma (→ 2).


1.2.3. Se aíslan entre comas los sustantivos que funcionan como vocativos, esto es, que sirven para llamar o nombrar al interlocutor: Javier, no quiero que salgas tan tarde; Has de saber, muchacho, que tu padre era un gran amigo mío; Venid aquí inmediatamente, niños.
Cuando los enunciados son muy breves, se escribe igualmente coma, aunque esta no refleje pausa alguna en la lectura: No, señor; Sí, mujer.

1.2.4. Se escriben entre comas las interjecciones o locuciones interjectivas: Bah, no te preocupes; No sé, ¡ay de mí!, cuánto tiempo más voy a poder soportarlo.

1.2.5. Se escribe coma para separar el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido:
Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno.
Los que no tengan invitación, por aquella puerta.
Nueve por tres, veintisiete.


1.2.6. Se escribe coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas, como bien..., bien...; ora..., ora...; ya..., ya...: Organizaremos la fiesta, bien en tu casa, bien en la mía; «Medio atarantado dentro del huevo de metal, ora oliéndose a sí mismo, ora las exudaciones de las láminas» (Fuentes Cristóbal [Méx. 1987]); «Habrá quienes estén de acuerdo con el jeque Abdula, ya porque se quieran ir al desierto con él, ya porque compartan su pesimismo sobre el futuro» (Schwartz Conspiración [Esp. 1982]).

También se escribe coma delante de la correlación disyuntiva o bien..., o bien
(a veces, uno de los dos términos se encabeza simplemente con o): «Al dar la pelota en uno de los nervios del lomo de la piel holandesa, o bien rebotaba tan fulmínea, o bien perdía su elasticidad» (Lezama Paradiso [Cuba 1966]); «Los adultos, [...] a partir de cierta edad, o bien tenían los síntomas sin las enfermedades, o algo peor: enfermedades graves con síntomas de otras inofensivas» (GaMárquez Amor [Col. 1985]).

Se separan por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido distributivo: Unos se ganaban la vida cazando, otros pescando, los más cultivando los campos; también las expresiones correlativas que reproducen un mismo esquema gramatical, propias de dichos populares o fórmulas fijas: Hecha la ley, hecha la trampa; Ojo por ojo, diente por diente.
1.2.7. Es conveniente escribir coma delante de excepto, salvo y menos: «Todo me irrita, excepto la soledad» (Millás Desorden [Esp. 1988]); «Cristina siempre estaba a mano, salvo cuando se daba una comilona de ratones» (Rossi María [C. Rica 1985]); «Los pobres lo perdonan todo, menos el fracaso» (Sepúlveda Viejo [Chile 1989]).

1.2.8. Se escribe coma delante de las conjunciones o locuciones conjuntivas que unen las oraciones incluidas en una oración compuesta, en los casos siguientes:
a) Ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino (que): Hazlo si quieres, pero luego no digas que no te lo advertí.

b) Ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.: Prometiste acompañarla, así que ahora no te hagas el remolón.

c) Ante oraciones causales lógicas o explicativas, también llamadas «de la enunciación»: Ha llovido, porque está el suelo mojado. Por el contrario, las causales puras o reales, también llamadas «del enunciado», no se introducen mediante coma: El suelo está mojado porque ha llovido. La diferencia entre un tipo de causales y otro es que las causales propiamente dichas expresan la causa real del hecho enunciado en la principal (El suelo está mojado porque ha llovido: la lluvia es la causa real de que el suelo esté mojado), mientras que las lógicas o explicativas no introducen la causa real de lo expresado en la oración principal, sino el hecho que permite al que habla afirmar o enunciar la oración principal (Ha llovido, porque está el suelo mojado: lo que me lleva a afirmar que ha llovido es que el suelo está mojado).

1.2.9. Se escribe coma para separar los dos términos de la construcción copulativa intensiva no solo..., sino (también)...: Sus palabras fueron consideradas ofensivas no solo por mí, sino (también) por todos los presentes.

1.2.10. Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo al verbo elementos que suelen ir pospuestos, se escribe coma detrás del bloque anticipado en los casos siguientes:
a) En las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales preceden al verbo, salvo que sean muy cortos: En aquellos calurosos días de principios del verano pasado, la convivencia era idílica (pero En casa no puedo estudiar).

Cuando otros complementos verbales (directos, indirectos, complementos de régimen, etc.) anticipan su aparición, no debe escribirse coma cuando la intención es destacar o enfatizar el elemento anticipado: Vergüenza debería darte; Muy contento estás tú. Sin embargo, cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional: De dinero, no hablamos nunca / De dinero no hablamos nunca; Carne, no suelo comer mucha / Carne no suelo comer mucha. En este último caso, la presencia de la coma es más conveniente cuanto más largo es el fragmento anticipado: La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las clases, nunca la hemos seguido en mi casa.

b) En las oraciones compuestas, cuando la subordinada adverbial precede a la principal:
Si vas a llegar tarde, no dejes de avisarme; Aunque no lo creas, es verdad; Antes de entrar, dejen salir; Dicho esto, el diputado bajó del estrado. También en estos casos, si la subordinada es muy breve, puede prescindirse de la coma: Si lo sé no vengo.

1.2.11. Se escribe coma detrás de determinados enlaces como esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio
y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc.: Por lo tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar al recinto; no obstante, podrán seguir el acto a través de pantallas instaladas en el exterior. Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta.
Si estas expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas: Estas palabras son sinónimas, es decir, significan lo mismo; los antónimos, en cambio, tienen significados opuestos.

Cuando las locuciones son de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, de intención enfática (→ DOS PUNTOS, 1.7): Me voy ahora mismo de aquí; es más: no pienso volver nunca.


1.2.12. Se escribe coma detrás de los complementos encabezados por locuciones preposicionales de valor introductorio, del tipo en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de, etc.: En cuanto a ti, no quiero volver a verte; A tenor de lo visto, no creo que cambie mucho la situación.

De la misma manera, se pone coma detrás de los elementos encabezados por locuciones preposicionales o adverbiales de valor condicional, concesivo, final, causal, etc.: En ese caso, nos quedaremos en casa; A pesar de todo, conseguimos nuestro objetivo; Para eso, hubiera sido mejor que no hablaras; Aun así, nadie te lo va a agradecer.


1.2.13. Se escribe coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella: Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta en el garaje.

1.2.14. La palabra etcétera (o su abreviatura etc.) se separa con coma del resto del enunciado:
 «Los bailes populares como la sardana, la jota, etcétera, estaban proscritos» (Mendoza Ciudad [Esp. 1986]); «Los bailes autóctonos, las peregrinaciones, etc., perduran hasta nuestros días» (Leyva Piñata [Méx. 1984]).

1.2.15. Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero: «Se celebra hoy el 150 aniversario de la muerte de Simón Bolívar, el Libertador» (País [Esp.] 17.12.80); José Martínez Ruiz, Azorín, perteneció a la generación del 98.
 Al contrario que estos, los sobrenombres que no pueden utilizarse solos, sino que deben ir necesariamente acompañados del nombre propio, se unen a este sin coma: Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno, Lorenzo el Magnífico.

1.2.16. Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al título de la obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más conocida de su autor.

1.2.17. En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999; En Cartagena, a 16 de marzo de 2000; o entre el día de la semana y el del mes: Lunes, 23 de enero de 2002 (→ FECHA, 6).

1.2.18. En las direcciones, en España se escribe coma entre el nombre de la calle y el número del inmueble: Calle del Sol, 34; Avenida de la Constitución, número 2.

1.2.19. Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente: Biblioteca de Autores Españoles, 24; Colección Melibea, 5.

1.2.20. Se usa la coma para separar los componentes de un nombre o expresión cuando, para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.), se ha invertido el orden normal de sus elementos:
BELLO, Andrés: Gramática...
CUERVO, Rufino José: Diccionario de construcción...
— acentuación, reglas de
— puntuación, signos de

1.3. Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado. Una misma secuencia de palabras puede tener varios significados dependiendo de cómo esté puntuada: Me he vestido, como me indicaron (me indicaron que me vistiera) / Me he vestido como me indicaron (me indicaron cómo debía vestirme).
Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra es conjunción: Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas;
si va seguida de una coma, es un adverbio de tiempo: Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien.
Algo parecido ocurre con luego, que puede ser adverbio (‘después, más tarde’): Yo no estuve allí luego, me lo perdí;
 o conjunción consecutiva (‘así que, por lo tanto’): Yo no estuve allí, luego me lo perdí.
De la misma manera,
 el adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma (‘entonces, por consiguiente’): Así, no hubo quien lo convenciera,

a ser un modificador verbal cuando no la lleva (‘de esa manera’): Así no hubo quien lo convenciera.



2. USO CON LAS CONJUNCIONES COPULATIVAS Y DISYUNTIVAS
El uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando este signo se utiliza para separar elementos de una misma serie o miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado (→ 1.2.1 y 1.2.2).
 Sin embargo, hay otros casos en que no solo el uso conjunto de la coma y la conjunción es admisible, sino necesario:

2.1. En una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe una coma (o también un punto y coma; → PUNTO Y COMA, 3a): En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.

2.2. Se escribe coma delante de estas conjunciones cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados:
Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.
No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa.

2.3. Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción: Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.


2.4. Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y, especialmente, cuando tienen sujetos distintos: La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas; O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te quedas aquí para siempre.

2.5. Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), puede ir precedida de coma: Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso.

2.6. Debe escribirse coma delante o detrás de cualquiera de estas conjunciones si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento que deba ir aislado por comas del resto del enunciado: Mi abuelo, que era un gran aficionado a la poesía, y el maestro del pueblo fundaron una revista literaria; Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo el día.




3. USOS INCORRECTOS
3.1. Es incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas: Mis padres, mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer.
 Cuando el sujeto es largo, suele hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa no debe marcarse gráficamente mediante coma: Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor || suspenderán la asignatura.


Dos son las excepciones a esta regla:
cuando el sujeto es una enumeración que se cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y cuando inmediatamente después del sujeto se abre un inciso o aparece cualquiera de los elementos que se aíslan por comas del resto del enunciado. En esos casos aparece necesariamente una coma delante del verbo de la oración: El novio, los parientes, los invitados, etc., esperaban ya la llegada de la novia; Mi hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista.

3.2. No debe escribirse coma delante de la conjunción que cuando esta tiene sentido consecutivo y va precedida, inmediatamente o no, de tan(to) o tal: «Dependían tanto uno del otro que la confianza era imposible» (Saer Entenado [Arg. 1988]); «La situación había llegado a tal punto que ya no era posible ocultarla» (UPietri Visita [Ven. 1990]).

3.3. No se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa:
Pero ¿dónde vas a estas horas?; Pero ¡qué barbaridad!

3.4. El uso de la coma tras las fórmulas de saludo en cartas y documentos es un anglicismo ortográfico que debe evitarse; en español se emplean los dos puntos (→ DOS PUNTOS, 1.4): Querido amigo, / Te escribo esta carta para comunicarte... Debe ser: Querido amigo: / Te escribo esta carta para comunicarte...

4. USOS NO LINGÜÍSTICOS
En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal. La coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte superior: π = 3,1416. Pero también se acepta el uso anglosajón del punto, normal en algunos países hispanoamericanos (→ PUNTO, 4.4): π = 3.1416.


Taller Ortografía 4


                              Taller ORTOGRAFÍA 4
Uso de la B
Según criterios posicionales o secuenciales.
1) Cuando precede a otra consonante: abdicar, abnegación, absoluto, hablar, obvio, objeto, obtener, pobre, subterfugio. Excepciones: ovni, grivna (moneda de Ucrania), Vladimir (Bladimiro)
2) En posición final de la palabra: club, esnob, baobab, Job.
Excepciones: molotov, lev (moneda de Bulgaria), Kiev, Romanvo.
3) Después de la sílaba tur: disturbio, enturbiar, turbo, perturbación, turbante, turbina.
4) Después de las sílabas he, ha, hi, hu: haba, habitar, hebilla, hibernar, hibisco, hubo. Excepción: hevea (árbol productor del caucho).
5) Después de las sílabas iniciales ra, ri, ro, ru: rábano, rabia, rabino, ribera, ribete, robar, robot, robusto, rubeola, rubí, rubio, rubor. Excepciones: raviol y sus derivados; rival y sus derivados rivalizar y rivalidad; rivera (arroyo o río grande); Rivera y riverense.
6) La mayoría de las palabras que empiezan con abo – abu: abocar(se), abogado, abolengo, abolir, aborigen, aborto, abuchear, abuela, abulia, abundar, aburrido, abusar. Excepciones: avocar (dicho de una autoridad, reclamar para sí una cuestión que compete resolver a otra inferior); avoceta, avulsión, avutarda. Son también excepciones los derivados de palabras que se escriben con v: avolcanado (de volcán),  avorazarse (de voraz), avulgarar (de vulgar).
7) La mayoría de las palabras que empiezan con alb, arb: Albania, albañil, albaricoque, albedrío, albergue, Alberto, albino, albóndiga, albornoz, alboroto, álbum, árbitro, árbol, arbusto. Excepciones: Álvaro, Álvarez, alvéolo o alveolo, alvino (bajo vientre o las vísceras situadas en él), alverja o arveja (y sus derivados), arvense (plantas silvestres que crecen en los sembrados).
8) La mayoría de las palabras que empiezan con bar y bor: barba, barbacoa, bárbaro, Barcelona, barco, barniz, Bartolomé, barbotear, borda, bordar, borde, Borgoña, borla. Excepciones: várdulo (gentilicio), Vargas, varguense, Varsovia, varsoviano, vórtice (remolino, huracán).
9) La mayoría de las palabras que empiezan con bu y bus: bucanero, bucear, bucle, bucólico, búfalo, buhardilla,, búho, bujía, bullicio, buñuelo, burbuja, burdel, burgués, burla, burocracia, búsqueda, busto, butaca, buzo. Excepciones: vudú y sus derivados.
10) Se escriben con b las palabras terminadas en –bilidad: amabilidad, debilidad, habilidad, estabilidad, sensibilidad, visibilidad. Excepciones: civilidad (civismo, amabilidad), movilidad y sus derivados.

11) Se escriben con b los verbos terminados en bir: concebir, escribir, exhibir, prohibir, recibir, sucumbir, subir. Excepciones: hervir, servir, vivir y sus compuestos y derivados (malvivir, sobrevivir)
12) Se escriben con b los verbos terminados en buir: atribuir, contribuir, distribuir, imbuir, retribuir.
13) Se escriben con b las palabras terminadas en bundo o bunda: abunda, furibundo, meditabunda, moribundo, nauseabundo, pudibundo (exagerado o afectadamente pudoroso, mojigato), tremebunda, vagabundo.
Según criterios morfológicos.
14) Se escriben con b las terminaciones aba, abas, ábamos, abais, aban del Pretérito Imperfecto del Modo Indicativo (o Copretérito) de los verbos de primera conjugación: amaba, bajaba, cantaba, andaba (anduve), cantábamos, trabajabais. Y también las formas de este mismo tiempo del verbo ir: iba, ibas, íbamos, ibais, iban.
15) Las palabras que contienen los siguientes prefijos o elementos compositivos:
a) bi/bis/biz/: bianual, bicentenario, bilingüe, bicolor, bisnieto o biznieto, biscocho o bizcocho
b) bibli: biblia, biblioteca, bibliobús, bibliografía.
c) bio (de vida): biodiversidad, biología, biografía, biosfera o biósfera, anaerobio, microbio.
d) sub (debajo o bajo, denota inferioridad de posición o categoría; atenuación o disminución): subacuático, subafluente, subempleo, suburbano.
16) Las palabras compuestas cuyo primer elemento es bien o que comienzan con su forma latina ben/e: bienaventurado, bienestar, bienhechor, bienmesabe (dulce de clara de huevo y almíbar con el que se hacen los merengues), bienvenida, benefactor, beneplácito, benevolente.
 17) Las palabras compuestas cuyo último elemento es fobia (adversión o temor a algo): agorafobia (sensación anormal de angustia en los espacios abiertos y especialmente en plazas amplias), claustrofobia, fotofobia (aversión a la luz); hidrofobia, andrófoba (aversión anormal al sexo masculino); homófobo; xenófobo (desprecio hacia los extranjeros).
Según criterios léxicos.
18) Se escribe con b la representación del fonema /b/:
a) Los verbos beber, caber, deber, haber, saber y sorber y sus derivados y compuestos.
b) Las voces en cuya familia léxica hay una palabra que, en lugar de b, presentan la p etimológica latina: abeja (apicultura); cabello, cabellera, descabellado (capilar), obispo (episcopado), recibir (recipiente), sabio, sabiduría (sapiencia), sabor (sápido, insípido).  


viernes, 27 de abril de 2012

lunes, 23 de abril de 2012

Taller Ortografía 2


Sistema de acentuación gráfico español: constituido por el signo gráfico: TILDE

1 – Tilde / acento gráfico / acento ortográfico

2 – Sustantivo “tilde” admite ambos géneros, aunque es femenino en la mayor parte del ámbito hispánico

3 – Tilde: en español, es una raya oblicua que desciende de derecha a izquierda; y se coloca exclusivamente sobre vocal (no consonante) (Palabra “acento” es polisémica: a) rasgo prosódico de carácter fónico; b) signo gráfico con el que se refleja dicho rasgo en la escritura)

Sistema de reglas ortográficas:

a) Posición variable y no condicionada del acento;

b) Funciones que desempeña la tilde:

1 - Distinguir palabras por su contraste acentual:

remo remó

límite limite limité

célebre celebre celebré

publico público publicó



2 – Distinguir palabras átonas de palabras tónicas:

Sé/se él/el

3 – Tilde en diptongos.

a) En diptongos: las tildes en “diptongos” se regulan por las normas generales de acentuación:

b) no llevan tilde por ser monosílabos: pie, cien, vio, dio, fue, fui, dual, veis, fluir.

c) no llevan tilde por ser agudas terminadas en consonante: nupcial, Javier, rehuir.

d) llevan tilde las agudas terminadas en “s, n”: rufián, bonsái, recién, desvió.

e) no llevan tilde por ser llanas terminadas en “s, n, vocal”: huerto, inocuo, clientes, reinan.

f) llevan tilde las llanas terminadas en consonante, excepto “n / s”: estiércol, huésped.

g) llevan tilde los diptongos encontrados en palabras esdrújulas: diálogo, ciénaga, áulico, lingüístico.



4) Tilde por hiato.

4.1) Hiatos ortográficos.

Dos vocales seguidas dentro de una misma palabra se ubican en distinta sílaba, hablamos de HIATO. (Son siempre polisílabas)

4.1.a) dos vocales abiertas: ca/er - po/e/ma – lo/a/do

4.1.b) dos vocales iguales: a/za/har – co/o/pe/rar –

du/un/vi/ro – chi/i/ta.

4.1.c) diptongo disuelto por hiato

HIATO. 1. Es la secuencia de dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas: grú - a, pa - ís, ca - er, dis - cu - tí - ais. Desde el punto de vista fonético, son hiatos las combinaciones de vocal abierta (a, e, o) átona + vocal cerrada (i, u) tónica: raíz, laúd, reír, transeúnte, oír; de vocal cerrada tónica + vocal abierta átona: María, ríe, frío, cacatúa, acentúe, búho; de dos vocales iguales: azahar, poseer, chiita, alcohol; y de dos vocales abiertas distintas: caer, aorta, teatro, etéreo, coágulo, poeta (aunque, en el habla, la secuencia de dos vocales abiertas —especialmente cuando ninguna de ellas es tónica— puede articularse como diptongo, esta combinación vocálica se considera siempre hiato desde el punto de vista normativo).

2. Las otras combinaciones posibles de dos vocales (salvo la secuencia de una vocal abierta tónica seguida de una cerrada átona, que forma siempre diptongo en español) se pueden pronunciar como hiatos o como diptongos (→ DIPTONGO, 1 y 2), dependiendo de diversos factores: las palabras concretas en las que se encuentren incluidas, el origen geográfico o social del hablante (→ 4 y 5), el mayor o menor esmero en la pronunciación, etc. Dada esta variabilidad, se ha optado por establecer una serie de convenciones sobre qué ha de considerarse diptongo y qué ha de considerarse hiato a la hora de acentuar gráficamente las palabras; así, las secuencias vocálicas distintas de las descritas en el primer párrafo se considerarán siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica (→ TILDE2, 2.1.1 y 2.2.1).

3. La h intercalada no influye en absoluto en la consideración como diptongo o como hiato de una secuencia vocálica; así, hay grupos de vocales con h intermedia que forman diptongo: ahijado, ahumar, prohibir, y otros que forman hiato: ahínco, turbohélice, prohíbe.

4. Tanto en España como en América existe una tendencia antihiática muy marcada en el habla popular, lo que provoca que determinadas secuencias vocálicas que son hiatos en el habla culta se pronuncien como diptongos entre hablantes poco instruidos, con el consiguiente cierre en el timbre de la vocal átona; así, en el habla esmerada, deben evitarse pronunciaciones como [golpiár] por golpear, [akordión] por acordeón, [kuéte] por cohete, [pelié] por peleé, etc. No obstante, en algunos países de América, particularmente en México, este cierre vocálico se da también en el nivel culto.

5. En amplias zonas de América es muy frecuente que se pronuncien como diptongos secuencias formadas por una vocal cerrada átona y una vocal abierta tónica, o por dos vocales cerradas distintas; estas mismas secuencias, por el contrario, se pronuncian mayoritariamente como hiatos en el español de España y de algunos países americanos, por ejemplo, la Argentina o el Ecuador. Así, en España y parte de América, la palabraguion se pronuncia como bisílaba ([gi - ón]), debido al hiato, mientras que en otras áreas americanas se pronuncia como monosílaba ([gión]), debido al diptongo; lo mismo sucede con jesuita, que vacila, según las zonas, entre el hiato ([je - su - í - ta]) y el diptongo ([je - suí - ta]). Sobre la acentuación gráfica de las palabras que incluyen estas combinaciones vocálicas, → TILDE2, 2.1.



Acentuación gráfica de las secuencias iu / ui



Cuando la i va entre vocales y es tónica, lleva tilde:

rehuía

huía [es palabra grave]

creíais

constituíamos

Cuando la i va entre vocales y es átona, se convierte en y:

creyendo

leyendo

constituyendo

constituyésemos

constituye

rehuyendo

rehúyo

La combinación de la vocal cerrada i con la vocal cerrada u se considerarán siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica, aunque se pueden pronunciar como hiatos o como diptongos. Para la acentuación seguirán las normas generales y en caso de llevar tilde, ésta se pondrá sobre la segunda vocal:

jesuita

jesuítico

viuda

rehuido

rehuís

constituido

constituís

constituisteis

El sustantivo huida es una palabra llana, es decir, el acento tónico recae sobre la penúltima sílaba, en este caso el diptongo ui. Las palabras llanas llevan tilde sólo cuando no terminan en -n, en -s o en vocal. En este caso, la palabra termina en vocal, luego no lleva tilde.

Secuencias iu / ui - Diptongo o hiato



Con frecuencia se incurre en el error de colocar tilde a palabras como incluido, constituido, etc. que no deben llevarla.

El caso que nos ocupa es el del diptongo ui, que figura, por ejemplo, en las siguientes palabras:

jesuita

construido

huir

Este diptongo no lleva tilde, salvo cuando se trata de palabras agudas (acabadas en vocal, -n o –s) o esdrújulas; en este caso, el diptongo ui lleva acento en la –i (-ui):

benjuí

cuídate



Tanto en España como en América existe una tendencia antihiática muy marcada en el habla popular, lo que provoca que determinadas secuencias vocálicas que son hiatos en el habla culta se pronuncien como diptongos entre hablantes poco instruidos, con el consiguiente cierre en el timbre de la vocal átona; así, en el habla esmerada, deben evitarse pronunciaciones como *[golpiár] por golpear, *[akordión] por acordeón, *[kuéte] por cohete, *[pelié] por peleé, etc. No obstante, en algunos países de América, particularmente en México, este cierre vocálico se da también en el nivel culto.

Recuerde que la Academia, antes de su nueva "Ortografía" [1999], hacía obligatoria la tilde sobre la segunda vocal cerrada en el caso de que las series iu, ui formaran hiato, de modo que palabras como hui y fluis se analizaban como bisílabos y se escribían huí y fluís. La presencia de la tilde se justificaba tanto por ser palabras agudas como por la necesidad de señalizar el hiato. Actualmente, al ser tratadas como monosílabos a efectos ortográficos, no deberían llevar tilde: ui, fluis, pero las dos escrituras están permitidas.

Asimismo, si las secuencias ui, iu, seguidas de consonante, se sitúan en la antepenúltima sílaba y esta es la sílaba tónica, su consideración como hiato o diptongo resulta indiferente, ya que, acomodándose a la norma general, la segunda debe llegar tilde: lingüística, jesuítico...





















Curiosidades del español...




Curiosidades gramaticales
Entre los matices que distinguen a la lengua española, figuran en un sitio relevante las curiosidades. Pongo de muestra un caso de acentuación gráfica.
Aquí se trata de una oración en la cual todas sus palabras -nueve en total- llevan tilde. Ahí va:

«Tomás pidió públicamente perdón, disculpándose después muchísimo más íntimamente».
A lo mejor una construcción forzada, pero no deja de ser interesante.

Disfruta de estas otras curiosidades
La palabra
oía tiene tres sílabas en tres letras.

En
aristocrático, cada letra aparece dos veces.

El término
arte es masculino en singular y femenino en plural.

En la palabra
barrabrava, una letra aparece una sola vez, otra aparece dos veces, otra tres veces y la cuarta cuatro veces.

En el término
centrifugados, todas las letras son diferentes y ninguna se repite.

El vocablo
cinco tiene a su vez cinco letras, coincidencia que no se registra en ningún otro número.

El término
corrección tiene dos letras dobles...
Fijate en este otro grupo:

Las palabras
ecuatorianos y aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en diferente orden.

Con 23 letras, se ha establecido que la palabra
electroencefalografista es la más extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española de la Lengua.
El término estuve contiene cuatro letras consecutivas por orden alfabético: s-t-u-v.

Con nueve letras,
menstrual es el vocablo más largo con solo dos sílabas.
Mil es el único número que no tiene ni o ni e.

La palabra
pedigüeñería tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en nuestro idioma: la virgulilla de la ñ, la diéresis sobre la ü, la tilde del acento y el punto sobre la i.

El vocablo
reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa.

La palabra
euforia tiene las cinco vocales y sólo dos consonantes...


Y para acabar...
La Palabra Argentino, conservando las mismas letras, solo puede ser transformada en IGNORANTE...nada que ver con mis amistades de ese bello país.
LA GRAMÁTICA-como tantas otras cosas- 
PUEDE SER  MUY INTERESANTE PARA ALGUNOS E IRRELEVANTE PARA OTROS

sábado, 21 de abril de 2012


TECNOLOGÍA
Cuentos en una tableta
Los más chiquitos también son duchos en las tecnologías de la información y ahora leen las historias de hadas en dispositivos electrónicos con aplicaciones diseñadas para atraparlos.

WARREN BUCKLEITNER*
Julianna Huth cursa segundo año en la primaria Green en Green, Ohio, y es una conversa de la palabra digital. La niña de ocho años usa tanto una iPad como un Nook -lector desarrollado por Barnes & Noble- y disfruta los libros electrónicos en su casa y en la escuela.
"Es increíble que puedas leer en tu iPad", dijo Julianna, quien empezó a usar libros electrónicos a los seis años. "Es más divertido y aprendes más".
Los niños dicen eso. Son divertidos los libros en los iPads y algunos lectores electrónicos, como los Nook Color o el Kindle Fire. Incluyen música, animación y otros elementos interactivos que hacen que leer un libro sea como un videojuego.
En Pete the Cat: I Love My White Shoes (Pete el gato: amo mis zapatos blancos), un libro electrónico para niños de tres a siete años, pueden cambiar el color de los zapatos de Pete tocándolos, cantar con la música y la letra que va apareciendo en la pantalla, escuchar a un narrador o grabar su voz mientras leen en voz alta.
Kourtney Denning, la maestra de Julianna, ve a los libros electrónicos como esenciales. "Los libros viejos ya no funcionan bien", dijo. "Tenemos que transformar el aprendizaje como lo conocemos".
En medio de la emoción y el entusiasmo, algunas personas sugieren una revisión, especialmente debido a los niños pequeños que aprenden a leer. "En este momento, lo más avanzado en términos de la práctica basada en la investigación, es leer libros tradicionales con los hijos", dijo Julia Parish-Morris, estudiante de posgrado en la Universidad de Pensilvania, quien ha estudiado los libros electrónicos y cómo interactúan los niños con ellos. "No tenemos ninguna evidencia de que ningún tipo de artefacto electrónico sea mejor que un padre", sostuvo.
En un intento por dilucidar si los padres deberían adoptar los libros electrónicos con gran entusiasmo o dosificar el tiempo de pantalla en los aparatos como lo hacen con la televisión, el grupo de Julianna participa en un proyecto de investigación del Centro para la Alfabetización de la Universidad de Akron.
El objetivo de la iniciativa es encontrar la mejor forma para integrar los libros electrónicos al salón de clases. Es parte de un estudio más amplio sobre el uso de diversos aparatos y computadoras en preescolares hasta niños de segundo año.
Cathy Ivancic, la madre de Julianna, se alegró al enterarse de que el grupo de su hija participaría en el estudio. Comentó que los aparatos como el iPad son divertidos e incentivan a los niños a leer.
"Es una nueva motivación para explorar la lectura", dijo. "A esta edad es cuando aprendes a amar la lectura, o no amarla". Jessica (13), la otra hija de Ivancic, también usa un lector electrónico y lo prefiere a los libros tradicionales porque son más fáciles de leer. "Y entre un libro y otro puedes jugar con aplicaciones", dijo.
A Parish-Morris y otros educadores les inquieta que los niños se puedan distraer con las animaciones y características parecidas a los juegos dentro de los libros electrónicos. Concentrarse en la historia es importante para desarrollar habilidades de lectura, señaló.
Una forma en la que ello sucede espontáneamente es a través del diálogo continuo que se desarrolla en forma natural entre el padre y el hijo que comparten un libro. "Lo más importante es sentarse y hablar con tus hijos", dijo Gabrielle Strouse, un profesor adjunto de Vanderbilt, quien ha estudiado los libros electrónicos. "Ya sea que estés leyendo un libro, que estés leyendo uno electrónico, que estés viendo un video. Interactuar y ver conjuntamente es la mejor forma para que ellos aprendan".
Lisa Guernsey, la directora de la iniciativa de la educación temprana en la Fundación Nuevos Estados Unidos, dice que los ejemplos de diálogo espontáneo son las conversaciones sobre cómo las situaciones de una historia se relacionan con la propia vida de un niño, o la formulación de preguntas abiertas sobre lo que está sucediendo en la pantalla, dijo. "En ocasiones lo ves y piensas: `¿Están leyendo o están aprendiendo a leer, o están jugando con una aplicación o con un juego?`".
APLICACIONES. Listos o no, ya hay disponibles un montón de tabletas Android con pantalla táctil sólo para niños. A la cabeza está Nabi de Fuhu, una tableta con personalidad dividida. Una es para niños; la otra es para padres que saben la contraseña. Es fácil personalizar la experiencia de los hijos. Cuando está en modo mamá, Nabi se vuelve una tableta totalmente funcional con cámara frontal.
Para los padres a quienes les preocupan los gérmenes, PlayBase Plus de Kurma tiene un revestimiento antibacteriano en la pantalla.
Para el grupo demográfico "para que mi bebé vaya a Harvard", Vinci Tab de Rulingnet Corporation colocó distintivas manijas rojas alrededor de la pantalla de 17,7 centímetros, adecuadas para infantes. La tableta carece de WiFi para evitar la posibilidad de que un niño navegue sin supervisión de adultos en Internet.
Child Pad de Archos es la primera tableta con tema cinematográfico del mundo. Incluye 28 aplicaciones preinstaladas. Las empresas en el rubro siguen pensando ideas para atrapar a este público tentador. *The New York Times.
Impacto en la literatura nacional
"En las tabletas recién está disponible la descarga de algunos autores nacidos en Uruguay, pero todavía no hay literatura infantil-juvenil uruguaya al servicio", dice el escritor Federico Ivanier. El autor de Martina Valiente señala que "un cambio en la presentación del material no modifica la manera de contar una historia, pero sí permite la aparición de subproductos (como juegos) que puedan comercializarse por separado". También facilita el acceso a literatura que no está disponible en el país o que, por la zona geográfica, se hace difícil encontrar, "sobre todo para quienes viven en el interior", indica. "La tecnología es una oportunidad de crecimiento para los autores y editoriales y no hay que temerle; el libro no murió con la radio ni la TV, tampoco lo hará con la tableta", concluye.
Pensar en los pequeños
"Lo primero que busca un autor es contar una buena historia, independiente de cuál sea el público objetivo", señala el escritor uruguayo Federico Ivanier. "Luego hay que pensar a quién va dirigido y adaptar la presentación", dice. En el caso de los niños las casas editoriales procuran utilizar tipografías grandes y dan especial importancia a las ilustraciones. Se tiene en cuenta el peso del soporte para que no sea dificultoso el manejo por un pequeño y las carátulas de presentación apuntan a conquistar, más que para un adulto. "En Uruguay había una cultura de que el diseño no importaba mucho, pero para un niño se requiere un diseño especial, que lo motive a leer", dice.

El País, Uruguay, 15 de abril de 2012.